Campaña fotográfica en el Iglesiente
 
Esta vez los componentes de Flash Black Corb de la pequeña expedición somos: Albert Bielsa y Victor Ferrer acompañados por nuestro amigo francés Alain Morenas de Avignon que le gusta mucho participar en las sesiones fotográficas por la isla.
En Domusnovas nos esperaba el presidente de la federación Angelo Nassedu. Al día siguiente nos dirigimos a la zona minera de San Giovanni donde entramos en una de las minas de plata que componen un sistema con más de 100 kilómetros de galerías explotadas desde hace mucho tiempo. Hoy en dia la mina está cerrada, pero hay entradas diseminadas por la montaña por donde se accede a galerías que han interceptado cuevas naturales. La más conocida es Santa Barbara a la que ya le dedicamos un apartado en nuestro blog.
 
 
Cerdeña Diciembre 2011
martes 20 de diciembre de 2011
Después de que Angelo instalara una placa con la numeración de la cueva para el catastro, entramos en la mina hasta llegar a un pozo natural que descendimos con una cuerda. En el fondo en una sala los mineros se llevaron en su día un panel entero de formación azul que cubría la pared de la sala. Fotografiamos lo que todavía queda y salimos al exterior.
En otra mina cercana bajamos por una rampa hasta llegar a una cavidad natural que iba descendiendo hasta llegar a una gran sala. Siguiendo por una galería de mina llegamos a un salto vertical que entra en un gran espacio que muestra la singularidad de la zona minera de San Giovanni.
La sala producto de las labores de los mineros para la extracción de plata conecta en su parte alta con una cavidad natural de grandes dimensiones. El techo y paredes de origen hidrotermal son de color oscuro. Destaca la calcita blanca y un lago que da un contraste brutal a la cueva. Alguna coladas están corroídas.
 
Las paredes de la sala guardan innumerables sorpresas
como los cristales de calcita en pleno crecimiento sobre la negra superficie.
En la parte alta de la cueva la corrosión ha dejado unas formaciones “fantasmas” dignas de un serio estudio.
Las nubes del techo (clouds) indican una fase de formación sumergida. Posiblemente el agua era de origen profundo.
Esta parte de la cueva está llena de restos de material abandonado por los trabajadores de la mina.
Al día siguiente nos dirigimos a la grotta de Su Mannau en el Fluminimaggiore. La más extensa de esta región con más de 8 kilómetros de recorrido. Angelo nos acompaña y nos presenta a Ubaldo y Carlo que rápidamente se prestan a acompañarnos y a hacer de modelos para nosotros.
La primera parte tiene un circuito turístico muy interesante con escaleras para facilitar el recorrido.
Bajamos por el río y siguiendo un sinfín de escaleras y pasamanos suspendidos llegamos a un precios lago.
Nuestro primer objetivo es fotografiar la enorme sala Ribaldone. Después de una serie de pequeños contratiempos conseguimos un par de fotos y continuamos hacia la sala de la Vergine.
Una formación “inteligente” de aragonito “azzurro” cuelga en el techo inaccesible de la cueva. Con el zoom llegamos donde no llegan nuestras manos.
Una vez en el río sabemos que nuestro objetivo final está cerca y avanzamos mojando nuestras botas con alegría.
La sala de la Vergine aparece majestuosamente ante nuestros ojos. Columnas, estalagmitas y blanco aragonito por todas partes.
Ya habéis visto suficiente de su Mannau. El que quiera ver más que se compre el libro cuando salga. Más allá de la sala de la Vergine hay un sifón temporal que ahora es infranqueable. Luego parece que el río que continua varios kilómetros tiene todavía mejores paisajes subterráneos.
Tenemos que volver, en las cuevas de Cerdeña para conocer siempre hay que volver.
La grotta Rolfo es otra cavidad minera pero de grandes dimensiones. 3,5 kilómetros la hacen muy aconsejable.
Angelo nos acompaña a “su cueva”. Entramos por una retorcida y estrecha entrada a la galería minera.  Más adelante por una chimenea se accede por una cuerda a la galería natural. Por su cúspide se entra en una cueva natural llegando a una gran sala. Angelo nos explica como bajo la primera vez la rampa de acceso sin cuerda alguna.
Típico aragonito de la grotta Rolfo.
Bajamos más de 50 metros hasta llegar a una sala bellamente decorada. Más abajo se adivina un derrumbe que después de un par de horas de destrepe llega al colector de la cueva. Siguiendo el río hay una zona con aragonito arborescente. Ese será nuestro objetivo cuando volvamos a la isla. Esperamos que en un futuro próximo.
 
Muchas gracias a Angelo Nassedu presidente de la federación Sarda de Espeleología. Ha sido un placer tener un compañero de trabajo tan trabajador y eficaz.
 
Si la cerveza Ichnusa, el Mirto y Rayanair lo permiten ...volveremos. Viva Cerdeña.