Laurens Hammond, que personalmente no era músico, inventó alrededor de 1920 un motor de corriente alterna para los relojes de pared que producía.
A partir de 1932 buscaba otros usos para ese motor. Provocado por el boom de órganos para teatros y cines, animado por un empleado que tocaba los domingos el órgano en una iglesia, tuvo en 1933 la genial idea para generar el sonido del órgano Hammond. Un viejo piano e innumerables experimentos conducían al resultado de solicitar una patente para ese instrumento. La demonstración fué tán impresionante, que la oficina de patentes de los Estados Unidos en Washington D.C. consideró a Hammond la patente para el packin box prototype bajo la denominación: Electrical Musical Instrument (US-Patent 1.956.350).
Ese órgano fue presentado por primera vez a la prensa y al público estadounidense por el organista Pietro Yon en la Catedral de San Patricio en Nueva York. Poco después hizó Henry Ford un pedido sobre seis órganos. Otros ilustres clientes del primer momento han sido George Gershwin y Count Basie.
El sonido característico del órgano Hammond consiste gracias a la combinación del instrumento con los altavozes de Donald Leslie. El órgano fué utilizado los primeros años sobre todo en los hogares americanos como antes el armonio y, lo que influyó mas que ni otra cosa a algunos pianistas de blues y del jazz: en las iglesias de los barrios, donde se convertió en el típico instrumento gospel.
Pero hasta el Hammond podía convertirse en ese típico instrumento del jazz que conocemos, tenía que venir un músico único y extraordinario:
Jimmy Smith.
A él está dedicada esta página.

