Furnace Creek 508: Lo Inesperado
Furnace Creek 508: Lo Inesperado
Tuesday, October 7, 2008
Le llaman las 48 horas mas duras en el deporte, Y creo que es cierto... Nunca había hecho una carrera tan dura como la de FURNACE CREEK 508 (819 km de ciclismo). Podría decir también que BADWATER (217 km a pie) es la mas dura que he hecho... pero bueno las dos son duras y extremas y por eso son parte de la copa de Death Valley, en California, donde hay que correr BADWATER, y luego FURNACE CREEK 508 en un mismo año... es mas en menos de tres meses.
Tomé el avión hacia Los Angeles el 1ero de octubre, llegué a las 3 de la tarde, y mi equipo, estaban ya listos, esperando con la van. Mi bicicleta no llegó, así que a esperarla par el día siguiente con algo de angustia, pero con la idea de que todo saldría bien y que llegaría a tiempo. Llegó al día siguiente pero el marco rayado ya que la abrieron en la aduana y no la cerraron bien, y la vibración... en fin, ya pasó.
Fuimos a comprar todas las cosas necesarias para la carrera, como comida, tubos de bicicleta, luces especiales para el vehículo de soporte, señales para el carro con el “tótem”. Tótem es una especie de representación espiritual de un animal en vez de usar un número. Yo escogí “Quetzal”, el ave nacional de Guatemala y una de las aves mas lindas del mundo.
La carrera empezó a las 7 a.m. Estaba lloviznando y hacía un poco de frío. Cuando dieron la salida, todos salimos como un grupo guiados por un policía para dirigirnos a la ruta y salir de la ciudad de Santa Clarita, California. Luego los ciclistas empezaron a pedalear mas duro y rápido y el grupo empezó a dispersarse. Había una ligera lluvia, al ir subiendo una montaña, la neblina se puso mas intensa y casi no podíamos ver, así que estuvimos obligados a poner una luz roja atrás de cada bicicleta por seguridad. Cuando salimos de esta montaña, el cielo se despejó pero el viento empezó a soplar fuertemente. Me imagino que es una zona de mucho viento ya que hay muchos molinos de viento. En las bajadas, con todo ese viento, mi bicicleta vibraba y así que no podía ir muy rápido, me daba miedo. Luego cambiamos mi rueda de adelante por la rueda de entreno para que no me molestara tanto el viento.
Los primeros 300 km estuvieron súper bien, súper rápido, 9:20, pero al llegar a Townes pass, había un viento en contra fuertísimo y 17 km de ascenso vertical y 1,160 m de altitud. Estaba deseando tener un cassette mas grande atrás para tener una velocidad mas fácil, pero bueno subí así, duro, pero había una atardecer tan espectacular, que entre todo el esfuerzo y fatiga, podía lograr disfrutar de lo que veía. Al llegar a la cima había oscurecido y para bajar al otro lado eran 27 km de descenso, se miraba que venía una tormenta con rayos y truenos muy lindo a observar hasta que comenzó a llover y muy fuerte, las gotas parecía granizo porque me dolía cuando caían sobre mis piernas y mi cara. Paré a ponerme una chaqueta y cambiar de ruedas de nuevo por la vibración.
Pasamos por parte del recorrido de BADWATER, pero todo oscuro. Alrededor de las 9 pm, empecé a sentir sueño, me dolía un hombro, el cuello, estaba exhausta. Los miembros de mi equipo (Ferg y Billy Hawke, Shayne Chouquette and Ryan McKenzie) se dieron cuenta de que empecé a zigzaguear, y me dijeron que parara un momento. Me dieron café, me cambié de shorts, un masajito en el cuello y listo para seguir. Era una cuesta de 55 km, e iba de 45 m debajo del nivel del mar hasta 1,010 m. Me recordé de Shanna Armstrong que me había dicho que no importaba que pasara pero que no parara a los 450 km. Y ahí entendí de que hablaba, realmente era tentador parar la carrera ahí. Encima que era un paso de montaña que a la vez eran dos. uno a los 8 km, donde uno no ve nada y cree que ya llegó a la cima cuando en el descenso, 2 minutos y de nuevo a subir otros 15 km a la cima, luego un gran descenso largo y tendido, aquí pude observar las estrellas y también tomar café y estar atenta de como me sentía porque una distracción, un pestañeo y podía ser un accidente seguro.
Seguí y seguí, la noche empezó a desvanecerse y de lejos atrás de la montaña empecé a ver una claridad que empezó a ser mas evidente, muy lentamente y el amanecer surgió, con ese claro del cielo y luego las montañas del lado opuesto con aquella luz que refleja el sol que no ha salido, Y yo seguía y seguía.
Los integrantes de mi equipo de soporte estuvieron mas que eficientes. Es difícil explicar esa conexión. Cada quien tiene su vida, pero cuando se trata de trabajo en equipo, son excepcionales. Ellos pueden ver que necesito en cuanto a comida, bebidas de carbohidratos, paradas al baño, lo que fuera, todo salía bien. Hubieron veces que yo les hablaba en francés, debido a la fatiga y la falta de sueño, pero al instante realizaba lo que estaba haciendo y lo pedía en inglés, pero bueno realicé que pensaba en francés en algunos momentos durante esta carrera.
Seguí y seguí, y seguí, podría explicar cada cima de montaña, cada escalada y descenso, pero sería aburrido, son alrededor de 10 en total, y una altitud acumulada de escalada de 10,660 m (el Everest tiene 8,848 m). Lo que puedo decir es que llegué a Baker, el último puesto de control, a 90 km de la meta. Robyn Benincasa, campeona mundial de carreras de aventura estaba cumpliendo una penalización de 15 min. por no haber parado en una señal de “alto”. La vi, nos habíamos pasado varias veces durante la carrera, pero pensé que ya me llevaba mucha ventaja, estaba fuertísima. En ese momento sentí sacar lo mejor de mi, mi sentido competitivo salió de mi corazón, puso la fatiga a un lado, y dije hasta donde aguante, voy con todo lo que me queda. Seguí y seguí, y lograba mantener el paso, tomé solo coca-cola porque a esa velocidad tenía miedo comer sólidos y que me cayeran mal. Los de mi equipo me decían que yo iba a un paso increíble y que tenía que seguir así, que había dejado bien atrás a Robyn, yo seguí tratando de dar lo mejor de mí, en ese último esfuerzo que sentí una eternidad. Hubieron algunas cuestas y recordé de nuevo a Shanna que me había dicho que los últimos 12 km eran muy duros, que uno sentía que no llegaba al lugar. Era como una interminable tortura. Pero me preparé mentalmente diciendo: “todo pasa... esto también pasará” y en efecto, a 500 m de la meta, vi en mi reloj la hora oficial y eran las 15:56 así que me dije un último sprint para terminar antes de la 4 pm con todo el esfuerzo y empeño que había puesto... porque no? y lo hice.
Siempre es mejor decir que uno hizo menos de 33 horas, a decir que uno hizo 33 horas. así que mi tiempo total oficial es de 32:58, segundo lugar, 819 km y 10,660 metros de cuestas acumulados. Condiciones extremas (neblina, viento, calor (35°), lluvia y caminos en malas condiciones), el mejor equipo de apoyo del mundo, quienes fueron responsables de mi éxito con la combinación de cuidarme, saber cuando empujarme a seguir, cuando no, y cuando decir chistes. Estoy agradecida infinitamente de que lograron venir a ayudarme y todo el esfuerzo que pusieron en hacer esto realidad.
Gracias Ferg, Billy, Shayne and Ryan !!!!!
819.62 Km (509 miles) Finish line: 32 hours 58 minutes
Shayne, Ferg, Monica, Ryan and Billy Race Director Christ Costman