¡Qué Gozada!
 
Creo que lo que Dios quiere más que nada es que nos fiemos de Él de todo corazón, sin reservas; que tengamos claro que Él es un Dios bueno y que nos ama con todo su corazón, alma, mente y fuerzas. Él dice en Jeremías 29:11 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.
 
Dios no es un aguafiestas. Dios nos ha creado con capacidad de experimentar alegría y gozo. Su idea para su pueblo ha sido siempre esa, que gocemos, disfrutemos y estemos alegres. Él cambió mi lamento en baile y me ha ceñido de alegría.1 Y sigue haciendo esta transformación a través de varias cosas que ha provisto para que estemos felices.
 
1) Su Palabra: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”.2 En otro lugar, la Biblia nos relata que tras leer la ley por primera vez en años, Nehemías y Esdras tuvieron que reprender al pueblo, que se había puesto a llorar al escucharla. Dijeron: “No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza”.3 
 
2) La comunión con los demás: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”.4 Nuestras reuniones deben producir en nosotros verdadera alegría. Vernos los unos a los otros es una gozada.
 
3) Las respuestas a la oración: “Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”. 5 (Es curioso que la frase “vuestro gozo sea cumplido” se repita varias veces en las Epístolas).
 
4) Estar con Él: “Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia”. 6
 
El resultado natural de andar en el Espíritu es gozo. 7El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”. 8 
 
Ahora bien, me pregunto, ¿por qué los que enfatizan tanto la justicia de Dios están tan malhumorados? Estos promovedores de la santidad casi te quitan las ganas de ser santo. Te miran con fuego en los ojos, con una ceja en pico (talento que no tengo, y mira que he practicado en el espejo); te señalan con el dedo y te dicen con voz de estruendo: “Hay que ser santo como Dios es santo”.
 
Yo quiero ser santo, pero no quiero ser antipático a causa de mi santidad.
 
Cristo no lo fue. Dice Hebreos: “Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros”. 9 ¡Cristo tuvo más alegría que sus compañeros! El Antiguo Testamento también habla de una demostración de alegría que pocas veces asociamos con Dios: “Jehová está en medio de ti, poderoso, Él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos”. 10
 
El Salmo 68:3 dice: “Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, y saltarán de alegría”. Si vivo mucho tiempo—un par de días — sin esta alegría, sin el gozo del Señor, me preocupo, porque eso quiere decir que mi corazón se está endureciendo. Así que tengo que volver a su presencia, donde hay plenitud de gozo y delicias para siempre. Y es que al final de mi vida quiero escuchar: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”. 11
 
Sirvamos a Dios con alegría; vayamos ante su presencia con regocijo. 12Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”. 13
 
1- Salmos 30:11 2- Juan 15:11; 1 Juan 1:4; 3- Nehemías 8:10; 4- Hechos 2:46; 5- Juan 16:24; 6- Hechos 2:28; 7- Gálatas 5:22; 8- Romanos 14:17; 9- Hebreos 1:9; 10- Sofonías 3:17; 11- Mateo 25:21; 12- Salmo 100:2; 13- Romanos 15:13
 
 
2/28/07