Dos amigos míos que son filólogos me dicen que las palabras que escogemos cuando hablamos afectan nuestra forma de pensar. Quisiera no tener que decirlo, pero ... me parece que tienen razón. Un buen ejemplo de esto es cuando definimos el lugar donde nos reunimos como “la iglesia”. Esto afecta a nuestra forma de ver ese lugar.
Muchas veces escuchamos frases como “Jesús es mi amigo fiel”, y esto es una gran verdad. Cuántas veces se nos oye decir “Cuando estoy cansado, Él me da fuerzas; cuando estoy turbado, me da paz; cuando tengo miedo, me protege; etc.”
Estas frases tan comunes en nuestro vocabulario básicamente dicen que Jesús me da lo que sea cuando lo necesito. Esto es verdad, pero yo creo que debemos ir mucho más allá en nuestra reflexión.
Jesús no solo me da paz, Él es mi paz 1. No solo me da socorro, Él es mi socorro 2. Él es mi cántico 3, mi refugio 4, mi alabanza 5. No me enseña el camino, Él es el camino 6. No es que me revele la verdad, es que Él es la verdad 6. No es que me de vida, es que Él es la vida 6, y mi salvación 7.
Es mucho más que una cuestión de semántica. O Jesús está conmigo en mi lucha por hacer su voluntad o Él hace su voluntad a través de mí. Hebreos 13:21 dice, “haciendo Él en vosotros lo que es agradable delante de Él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”. O está a mi lado para animarme, fortalecerme, protegerme, etc., o Él es mi fuerza 8, mi fortaleza 9, mi roca 10, mi escudo 9...
Henry Blackaby, en su excelente libro “Mi Experiencia con Dios”, hace mucho hincapié en Juan 17:3, “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. Jesús quiere serlo todo para nosotros, y si le reducimos a un mero proveedor puede que solo acudamos a Él cuando necesitemos algo.
El compromiso de Jesús con nosotros es total. Y hay una diferencia entre aportar y comprometerse. En un desayuno americano de “steak and eggs” (filete y huevos), la gallina aporta, pone el huevo, mientras que la ternera está verdaderamente comprometida.
Todo depende de Él. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre. Si se lo permito, me hace santo. Mis propios intentos para lograr ser santo han fracasado espectacularmente.
Nos lo ha dado todo. Lo ha provisto todo. ¿Sientes carga por la evangelización? Él nos dice, “Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres” 11. Él mismo nos hace pescadores de hombres. Ahora, eso sí, si no somos pescadores de hombres debemos preguntarnos si estamos yendo en pos de Él.
¿Estás cansado de intentar vivir la vida que Él espera de ti, y esa lucha te ha llevado a un agotamiento espiritual? Tengo buenas noticias para ti: hay solución. Él es la solución. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.12. Vayamos a Él para que sea Él mismo quien nos haga descansar.
1 - Ef. 2:14 2 - Sal. 63:7 3 - Sal. 118:14 4 - Sal. 62:7
5 - Jer. 17:14 6 - Jn. 14:6 7 - Sal. 27:1 8 - Sal. 27:1
9 - Sal. 28:7 10 - Sal. 22:2 11 – Mateo 4:19, Marcos 1:17
12 - Mateo 11:28