El rol del estado
 
 
 
Existe una gran confusión en nuestra sociedad con respecto a los roles del estado. Esta confusión ha sido alentada por quienes desde el manejo de los fondos públicos se benefician de la administración de recursos crecientes en medio de controles decrecientes. Al mismo tiempo la sociedad ha dado vuelta la espalda a sus pretensiones de fiscalización, en la creencia de que “haciendo la mía” puedo seguir adelante sin necesitar involucrarme en asuntos cuyas soluciones me son cuando no imposibles por lo menos muy lejanas. Eso con aquellos que no viven directamente de los mismos recursos públicos que los administradores destinan a “asistencia social”, los que reciben beneficios directos no dudan en defenderlos como derechos, derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, derecho a tener todas estas cosas sin tener que hacer nada para ello, derecho a exigir que sean otros los que paguen por ello.
 
Lamento decirles que la comida gratis no existe. La educación gratuita tampoco, ni la atención médica, ni la vivienda. Apenas son gratis las mañanas de sol y las olas del mar. Lo demás, todo se paga. Pero cuando el pago es indirecto el control es nulo. Se tiene la percepción de que es gratis, de que no cuesta nada, pero es sólo una idea falsa.
 
Cuando los candidatos proponen más salud gratuita, más educación gratuita, mienten. Cuando los ciudadanos les creen se engañan. La provisión de servicios públicos se paga con los impuestos. Los impuestos salen de la renta de cada uno, del trabajo de cada uno. Es dinero que le es tomado al individuo con la justificación de que con él se pagarán bienes imprescindibles que el estado proveerá.
 
Lo que no dice el estado es cuanto cuesta esa provisión de bienes, nada dice tampoco de la calidad del producto que ofrece. No me extrañaría que el producto dado fuera malo y caro. Pero como está completamente fuera de control la situación se eterniza.
 
El estado no es más que una delegación de funciones, la administración de recursos para aquellas cosas comunes que no podemos hacer por cuenta propia. Todo lo demás lo podemos hacer solos.
La gran confusión
domingo 13 de enero de 2008