2megas y el chip de Ruy

 
 

“Hombres de la expoliación: vosotros que por la fuerza o por la astucia, y con desprecio de las leyes o por medio de las leyes, engordáis con la sustancia de los pueblos; vosotros que vivís de los errores que propagáis, de la ignorancia que mantenéis, de las guerras que encendéis, de las trabas que ponéis a las transacciones; vosotros, que ponéis tasa al trabajo después de haberle esterilizado; vosotros; que os hacéis pagar por crear obstáculos, a fin de tener luego ocasión de que se os pague también por quitar una parte de ellos; manifestaciones vivientes del egoísmo en su peor sentido, excrecencias parásitas de la falsa política, preparad la tinta corrosiva de vuestra crítica; vosotros sois los únicos a quienes no puedo invocar, porque este blog tiene por objeto sacrificaros, o más bien, sacrificar vuestras injustas pretensiones. Aunque deba amarse la coinciliación, hay dos principios que no se podrían coinciliar: la libertad y la coacción.”


Adaptado de “Armonías económicas” de Frédéric Bastiat.

“Creemos que estas verdades son evidentes en sí mismas; que todos los hombres han, sido creados iguales, que su Creador les ha conferido ciertos derechos inalienables, que entre estos se encuentran la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Que para garantizar estos derechos, se instauraron, gobiernos entre los hombres que obtienen sus justos poderes del consentimiento de los gobernados. Que cuando un gobierno se convierte en obstáculo para esos fines, el pueblo tiene el derecho de alterarlo o abolirlo.”


Thomas Jefferson (1776)

Bienvenidos a mi mundo, invocación.