Presentación 
¿Y por qué no? Esta es la respuesta más contundente, aunque no la más satisfactoria, que podemos dar a la pregunta acerca de las causas del nacimiento de una nueva revista literaria y cultural.
Una razón –alguno habrá que la considere una simple excusa– para salir a la calle a estas horas y con estas trazas es nuestro deseo de dar una –otra– oportunidad a la escritura. No queremos defender aquí la escritura contra los supuestos ataques de los medios audiovisuales. ¿Cuándo el eco ha sido capaz de dañar a la voz? La puede deformar, la puede "parasitar", en cierto sentido ésa es su función, pero no podrá nunca sustituirla. Pretendemos dar una oportunidad al ejercicio y al resultado de la escritura. 
Toda escritura es un ejercicio de reflexión, en el doble sentido de acción de reflejar(se) y de pensar. La expresión de opiniones, el contraste de asentimientos, la revelación de sentimientos, la definición de modas y nostalgias, no son monopolio de nadie. Esta revista abre una puerta, lanza una invitación a adentrarse en el verde laberinto de la escritura. Será, pues, un lugar de "reflexión". ¿Por qué no la tuya? 
Sin entrar a opinar si la lengua dice contra nosotros, con nosotros o por nosotros, lo que parece evidente es que lo imposible es estar inocentemente callados. Ante esta imposibilidad, aderecemos las palabras como mejor nos plazca y aparezca la lengua abrileña, amarga, asustada, babosilla, bacante, bachillera, calchonilla, calcada, callejera, dañina, danzante, desamparada, esbelta, espinosa, escarchada, fangosilla, fementida, fruslera, gagueante, galana, gabarrera, hibernal, hipnótica, hisopada, insegura, idiota, ignorada, jocosa, jactanciosa, jaranera, laboriosa, lacónica, landrera, mimosilla, murmurciana, mimada, nefaria, neroniana, navajera, oscura, ojinegra, oficinera, polígama, potrilla, primorosa, quebrantada, querente, quejumbrosa, razonable, rebujada, rabiosa, sabihonda, sañuda, sanjuanera, tabernaria, tarambana, trapera, ululante, undívaga y umbrosa. 
¡Vasto programa! abril será cuévano de muchas mimbres, en el que esperamos acarrear uva de variada y ecléctica pelambre y paladar.