Tiempo de Restauración


    Bienvenidos a este lugar de reposo en el ciber-espacio. Mi nombre es Ramón Tristani y pertenezco al Señor Jesucristo, quien me salvó y compró a precio de su propia vida. Estas páginas en el ciber-espacio están dedicadas a la propagación de la Palabra de Dios, y por medio de ella, a la restauración de todos los que tienen hambre y sed de Dios, conforme a lo que dijo una vez el profeta: “A todos los sedientos, venid a las aguas”.  Es un tiempo de restauración en el cual Dios está restaurando todas las cosas, principalmente a Su gente,  los llamados de Su Nombre. Espero y confío en el Señor que estas páginas serán de bendición a su vida. 


    Una palabra de advertencia... Yo soy un simple ser humano, con sus virtudes y defectos (quizás más defectos que virtudes). Lo que tengo, le doy - lo mejor de mi a través de la predicación.  Nada más. Solo la gracia del Señor me salva, pues no hay nada en mí que merezca la misericordia de Dios. Como hombre he caído y como hijo suyo Dios me a levantado. Por favor, no espere gran cosa de mi. Espere y confíe solo en Dios. Solo El salva, bendice y levanta al caído. Si está buscando perfección en la tierra, por favor, siéntase en libertad de buscarla en otra fuente. Yo estoy muy lejos de tener ese tipo de perfección.


    Algunas publicaciones, predicaciones y cánticos de mi ministerio se encuentran  aquí.  Le invito a descargar los que guste y repartirlos a sus amigos y conocidos. Por gracia quiero dar, lo que por gracia he recibido. Periódicamente añadimos nuevas predicaciones al repertorio. Asegúrese de volver y visitarnos para obtener las últimas que se han añadido a la lista.


    Algunos videos cortos relacionados con este ministerio se encuentran en:


http://www.youtube.com/Riegel44


    Sugerencias son siempre bienvenidas. Si desea comunicarse conmigo, lo puede hacer escribiéndome a la siguiente dirección: “arcturus44@mac.com”. Me gustaría mucho saber de usted.


En el servicio a Dios,

Ramón Tristani, D.P.Th

   

“No a nosotros, , oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria. Por tu misericordia, por tu verdad.” (Salmo 115)