LO QUE HACEMOS
A los largo de estos años hemos aplicado una serie de principios técnicos y teóricos que permiten mejorar la comunicación entre nuestros clientes y sus consumidores. Cada empresa tiene una historia y un concepto diferente. En el símbolo gráfico se expresan los aspectos más significativos de cada empresa: esta es el emblema que visualmente fortalece sus ventajas frente a la competencia.
El uso de forma, color y tipografía van de acuerdo a la naturaleza propia de cada producto o servicio.
El reto es mayor dentro de un ambiente contaminado por un sinfín de imágenes vacías.
El trabajo de Ánima evita el uso de modas o tendencias temporales, aquellas que rápidamente pasan del furor al olvido.
Nuestra prioridad está en la expresión ordenada y funcional que requiere cada proceso de comunicación. El proyecto termina resumido en un manual técnico. Este contiene todas las normas que ayudan a mantener vigente a una imagen.
LOS RESULTADOS:
Un proverbio árabe dice “si me engañas una vez es
culpa tuya, pero si me engañas la segunda es un delito mío”. Es fácil convencer o seducir una vez; pero si lo que se promete no se cumple, será hará difícil el volver a creer. Los resultados estadísticos sostienen que una comunicación honesta siempre logra el mejor desempeño. Las ventas no dependen de una “historieta creativa”; ellas están siempre sujetas a las bondades propias de cada producto o servicio. Nuestros clientes tienen algo en común: son empresas que sobresalen por una imagen auténtica, y por un servicio constructivo a la sociedad. Jamás utilizamos el diseño como un retoque a la realidad.
