La ODLV: Nuestro Futuro
 
Hace ya año y medio fue creada la Organización por la Democracia Liberal en Venezuela. Surgía de una idea algo abstracta con la que se pretendía crear un foco de difusión del liberalismo en el país. 

Nacíamos con un error entre manos que hoy muchos think thanks liberales sufren internacionalmente. Un error tan grave para nuestras sociedades que ha impedido que el liberalismo fluya y penetre en nuestros países. Creíamos, al igual que otros hoy, que la soberbia exquisitez de ser liberal, esto es, de creer en las libertades, nos alejaba de la acción de calle y de la política, y nos encerraba, como intelectuales, en el claustro de los artículos, las conferencias y los libros. 

En marzo de 2006, cuando la ODLV contaba con dos meses de vida, fuimos invitados a la Conferencia Liberal Hispanoamericana que se celebraba en Lima, Perú, cuyo principal fin era formalizar una autocrítica coherente y entender porqué durante décadas habíamos fracasado de manera colosal. 

El Profesor Alberto Mansueti, uno de los liberales clásicos más destacados de América Latina, nos lanzaba una pregunta que fijaría la razón de ser  de la ODLV: “¿En qué hemos fallado los liberales? Es decir, ¿Cuál ha sido nuestro error?”

Para responder a esta pregunta, me la planteé de una forma más contundente: “¿Por qué ha triunfado el socialismo? ¿Qué supieron hacer bien los socialistas?”

Cuando vivía en Madrid, la gran mayoría de mis amigos eran socialistas, creían en el Che Guevara y en Salvador Allende, pero nunca habían oído hablar sobre Ludwig von Mises o F. A. Hayek. En Venezuela, sin embargo, pude constatar que la labor propagandística del gobierno bolivariano le había regalado la oportunidad a los venezolanos de saber qué era el socialismo, pero muy pocos eran los que conocían los fundamentos del capitalismo liberal. Peor aún, los más radicales opositores al Presidente Chávez carecían de una ideología política específica, o se arropaban bajo el manto de la socialdemocracia que desde 1958 había gobernado en nuestro país.

La respuesta a la interrogante del Profesor Mansueti era muy clara: los liberales habíamos hecho mal lo que los socialistas habían hecho bien. Esto es, los liberales no hemos sabido transmitir el mensaje globalmente, mientras que el socialismo, una de las peores desgracias empíricas de nuestra era, supo desde sus inicios acariciar a las masas del mundo y hacer que el pueblo se sintiera identificado con sus nobles –pero erróneas- ideas. Los liberales, en definitiva, hemos pecado de buena fe, olvidando que la acción política es un menester obligado de este proceso de cambio que estamos encaminando.

Después de la conferencia, desde la ODLV comenzamos a analizar las efectivas tácticas de transmisión del mensaje socialista, y comenzamos a adoptar muchas de sus ideas. Nos nutrimos de las enseñanzas sobre la masa y las multitudes que Ortega y Gasset y Gregorio Marañón, entre otros, habían estudiado. Intentamos simplificar el lenguaje para hacerlo llegar a la calle de una manera más fresca y rompimos con los esquemas simples de izquierda y derecha para ubicar las ideologías en un mapa político. Estudiamos la historia de los partidos comunistas del mundo y las juventudes comunistas de varios países; observamos sus técnicas de propaganda y difusión, la forma en que se comunicaban con el pueblo y las tácticas que utilizaban para alcanzar el poder.   

Entonces decidimos que, además de la formación, la ODLV debía atacar desde dos frentes mucho más importantes: la propaganda y la política. 

La política porque estamos fijando los pilares para un potencial Partido Liberal de Venezuela, pero este partido político no puede surgir de la nada. Los venezolanos necesitan tener conocimientos amplios de lo que es el capitalismo liberal antes de que nazca cualquier partido. La política implica ideas radicales: con el partido pretenderemos alcanzar puestos públicos a medio y largo plazo para profundizar el Proceso, limitar el gobierno y reformar la Constitución. En otras palabras, la política es el medio que aplicaremos para cambiar el sistema. 

La propaganda porque los venezolanos tienen el derecho de saber qué es y cómo funciona el capitalismo liberal. Hemos hecho documentales, hemos pintado paredes e impreso panfletos. Debemos continuar haciéndolo inteligentemente para penetrar a las distintas esferas sociales venezolanas.

También hemos creado, junto con otros movimientos, un frente de acción juvenil, las Juventudes Liberales de Venezuela, para poder penetrar en el sistema universitario venezolano. 

Y lo más importante, hemos aprendido a jugar sin presupuesto. Hicimos un documental de media hora que apenas superó los cuatro millones de bolívares; pintamos 90 murales en una capital con poco más de un millón de bolívares. El presupuesto, una de nuestras mayores flaquezas, no ha sido un limitador de nuestras actividades. Simplemente hemos aprendido a ajustarnos a las circunstancias.

Venezuela va encaminada hacia la servidumbre si permitimos que las ideas socialistas se sigan aplicando en la arena política nacional. Es alarmante, pero de ser aprobada la reforma de la Constitución en diciembre de 2007, la Organización por la Democracia Liberal en Venezuela se convertirá en un movimiento anticonstitucional y el gobierno tendrá la potestad de ilegalizarnos si lo encuentra necesario. Esto no frenará, sin embargo, nuestras actividades. Si tenemos que convertirnos en un movimiento clandestino, lo haremos, pero no cesaremos nuestras actividades en el país hasta que hayamos completado nuestro proceso de cambio.

Llegó la hora de decir que en Venezuela sí hay una oposición que cree en el Capitalismo, en las libertades individuales, la paz y los gobiernos limitados. La única oposición del país que realmente se opone al socialismo en todas sus variantes. Y esa oposición la representamos nosotros.
Laissez-Faire Weblog
Thursday, August 23, 2007