HECHICERAS 1a Parte
Junio 2009
Lucía,
En tu correo anterior me hacías referencia a la edad, a tu edad…
Y en este trabajo que hoy nos muestras Lucía se ve claramente que sólo con “esa edad” y la sabiduría que posees se pueden sintetizar las millones de imágenes, los sentimientos, las emociones, las vivencias y los conflictos necesarios para realizar tu complejísima obra. Una obra profunda, llena de simbolismos y sobre todo, dramatismo.
Como los personajes mágicos de Shakespeare, los tuyos, existen en esos universos que inventas y les suceden toda índole de conflictos. Se enfrentan a sus leyes y coexisten con otros personajes mas sombríos que forman parte de ese cosmos tan complejo que has creado.
Estos personajes que viven en tus cuadros, son los mismos con los que soñaban tú y “esas niñas” que dibujabas hace treinta o cuarenta años. Y poco a poco, esos seres se fueron apoderando de tus sueños y luego de tus manos y los pinceles para finalmente poseer tus cuadros…
El trabajo visual que nos ofreces es tan mágico como el contenido de lo que estás creando, y “el tempo” en nos lo muestras –que finalmente es otro tiempo- le confiere un tono tan peculiar que lo convierte en una obra nueva en sí. Al no ver tu rostro uno podría imaginar que son mil seres y tú, los que están en una especie de aquelarre prodigándose al lienzo donde finalmente existirán.
Eres el instrumento que “ellas” usan para finalmente traspasar y coexistir en este otro universo en el que estamos nosotros y en el que “ellas” quedan –venturosamente- atrapadas por el lienzo que será su cárcel y su nuevo mundo. Vivirán en esta nueva existencia que les concedes, no sé si por algún secreto pacto...
Y ese nuevo tiempo de tu video, que no tiene que ver con el real, hace parecer que nos estás narrando un momento dramático de la vida de los seres con los que convives, utilizas y te gozan.
Hay un momento en el video en el que sentí que había más de una mano pintando… que había un conflicto que no se nos permite ver pero existe…
“-Mis ojos no son así…”
“-No quiero estar sola…”
“-Quíta a ese animal de mi lado…”
“-¡Desnúdame!”
“-Mi boca es muy roja, es de sangre…”
Y claro, como eres una diosa y una bruja nos hechizas con esas imágenes para que también, aunque sea por un breve instante, participemos de ese drama pictórico alucinatorio. Y podamos hacer, lo que ahora estoy haciendo… Imaginar historias fantásticas de ti y por ti…
Gracias Lucía por provocarme y dejarme inventar.
Qué bello es imaginar…
Un beso,
Fernando López Arriaga