Los brezos son un amplio grupo de plantas bastante frecuentes en el alcornocal. Normalmente son arbustos o matillas más o menos pequeñas, aunque el brezo blanco o turel puede alcanzar alturas que superan los 8 metros. Las hojas de los brezos son minúsculas, parecidas a acículas, muchas veces con el margen revuelto para reducir la superficie de insolación y evitar la evaporación. Las flores son tubulares, acampanadas o en forma de orza.


En nuestras sierras existen dos géneros diferentes; Calluna, a la que pertenece la mogariza, fácilmente reconocible por sus hojas imbricadas, y Erica, con hojas revueltas y mucho mejor representado en cuanto a especies que el anterior.


Todos son arbustos perennes que prefieren los suelos ácidos, pobres y sueltos, muchas veces provenientes de la degradación del alcornocal o colonizadores de litosoles de montaña, suelos poco profundos, pedregosos,

conocidos popularmente con el nombre de herrizas, donde prácticamente no puede crecer la vegetación arbórea. Pueden ser, por tanto, especies colonizadoras o pioneras, gracias a la adquisición de multitud de adaptaciones que las han convertido en plantas duras y resistentes:


· En sus raices viven una serie de hongos que le facilitan la asimilación de nutrientes y le aportan nitrógeno atmosférico fijado al suelo.


·Sus hojas están endurecidas y recubiertas de una capa de cera para evitar la transpiración. En envés prácticamente está oculto y lleno de pelos con la misma función.


·Los restos orgánicos generados producen, una vez descompuestos, ciertos compuestos que inhiben el crecimiento de otras plantas.


·Presentan tallos subterráneos o cepas para facilitar el rebrote tras las rozas, el ramoneo o  los incendios.


·Producen ingentes cantidades de semillas que se dispersan por el aire.


Todas estas características hacen pensar que se trata de especies adaptadas a la vida en zonas áridas. Sin embargo nada más lejos de la realidad. Podemos encontrarlos en zonas encharcadas como el Erica ciliaris, o en zonas muy húmedas por las nieblas o las proximidades a arroyos como el E. arbórea (brezo blanco), o en bosques relativamente húmedos como el E. scoparia. La explicación que dan los botánicos a estas adaptaciones es que son especies que se generaron en zonas secas y que consiguieron expandirse posteriormente a zonas más húmedas gracias a su versatilidad y dureza, conservando aún los caracteres de adaptación a la sequía.


Las especies que podemos encontrar en Alcornocales son: Calluna vulgaris o mogariza, Erica arborea o turel, E. australis, E. escoparia o brezo de escobas, E. ciliaris, E. erigena y E. umbellata.

Erica scoparia

La miel de brezo representa un recurso muy apreciado en los montes alcornocales

Erica arborea

Erica ciliaris