nombre.
Llevábamos ya 12 horas sin luz en el pueblo. Algo había sucedido cerca de la iglesia en donde se colocaron los juegos mecánicos.
Posiblemente un cortocircuito producto de todos los diablitos colocados en los postes.
Sin luz entonces, todo el pueblo estaba muy en silencio.
Dentro de casa había 6 perros, todos estaban dormidos.
Me daba flojera el sólo hecho de pensar en salir. Sin luz no podía ni ver la tele, ni usar mi computadora. Podría bañarme y salir a la calle, llevar a Gael al veterinario, llevar a baño a Verne: entrenar.
Observaba los restos de pasto en el piso de la sala, pensaba. No podía tampoco lavar las kennels, necesitaba luz para encender la bomba del agua.
Era una mañana extraña, fría pero no demasiado.
El cielo tenía pedazos azules. No hacía viento. Era como si el tiempo se hubiera detenido, como un capullo vacío y seco: raro.