21:45, decisión de que hacer por la noche. Mi cuerpo decía basta y mi mente descanso. Voto por no salir o ver alguna peli en mi piso. Fuimos al carrefour a por provisiones, me animé y acabamos en puerto Marina que allí era donde se iba a seguir celebrando el cumpleaños. No me gusta mucho ese ambiente pero vamos, no hay que cerrase puertas y una vez al año no hace daño.
Además está el detalle de que salvo 2 euros que le debo a Abraham toda la noche fue de gratis, botellón, entrada a la discoteca, chupitos...
En fin, un fin de semana a tope y digno de recordar. De todo un poco y mucho de lo nuestro.