El artista Ernesto Rizzo (Tango Villero) en su empeño de trabajar con símbolos populares de su sociedad, propuso en el mes de noviembre de 2007 pasear un carro de supermercado intervenido con un espejo por Montevideo. Utilizó uno de los emblemas de la sociedad de consumo, ya aprovechado ampliamente en el arte pop, como objeto para prestar un servicio nuevo y diferente: mirar para arriba, los techos y cielo rasos de la ciudad mientras se pasea un carro. Un carro de supermercado, ícono de abundancia, consumismo y pobreza con un espejo en su parte superior, dejándolo así vacío,
para poder mirar al cielo. (Adaptado de obolocultural.com, sitio web dedicado a la difusión cultural en Uruguay)




























