Letras de imprenta dirán lo que no digo con palabras... y la música acabará por decir lo que no digo con letras.
Querido Ludwig,
Ante todo gracias por tu realidad que nos hace soñar con todas esas fantasías.
A menudo el miedo se nos presenta jugando al escondite entre uno y uno mismo.
A veces, escuchando a la naturaleza nos damos cuenta que le debemos algo, la canción que ella nos canta.
Una lágrima en un desierto de soledad hará renacer un jardín de flores de Abril.
A no ser, de no ser, por tu ser ... gracias por ser.
Mala noche la de aquel día. Un recuerdo, un encuentro en un álbum de fotos que dormía olvidado.
El vals de la vida en tres platos de amor.
Ser marioneta de la vida, renacer a voluntad de un creador y descubrir un amor
inmortal que dejó de existir en la última canción.
Un tren de madrugada, un tren de la vida que acaricia el despertar.