como te venía diciendo...
 
 
“Llegué a meta con una chica que lloraba y que me pedía por favor que no la dejase sola. Ese momento se me ha quedado grabado para siempre “
                                (de una entrevista a Ángel Cubas en el Runners  World del mes de Julio 2006)
 
He corrido un maratón en mi vida, Madrid 2006, y varios medios maratones. Todas y cada una de las carreras han supuesto meses de entrenamiento y esfuerzo, pero la satisfacción que conlleva el cruzar la meta no es comparable con casi nada que pueda recordar. Y no hay nada como tu primer maratón, los 42 km y 195 metros que se hacen...divertidos, eternos, alegres, solidarios, destructivos, reveladores...Todo y de todo en las poco más de 4 horas ( en mi caso) que me llevó terminar la carrera. Y, tan solo unos segundos antes, docenas de recuerdos que pasan por tu mente. Los meses de entrenamiento, saliendo a correr con frío, con calor, con lluvia, levantándote a las 7 de la mañana los domingos de Enero a 4 grados (o menos)...
Pero todo tiene una compensación. Efímera, pero que se te graba en las entrañas para el resto de tu vida. Es curioso, aunque había escrito un mail a mis amigos más cercanos hablando sobre ese primer maratón, nunca me había sentado tranquilamente a reflexionar sobre él, a plasmar en unas lineas lo que supuso aquel día.
Agonía y alegría en partes iguales. Y, como se suele decir, un triunfo sobre ti mismo.
No se puede pedir más.
 
 
 
miércoles 5 de julio de 2006
Maratón (primera parte)