Como te venía diciendo...
 
 
Ayer se terminaron mis vacaciones. Los que me conocen (y ahora, también, los que no me conocen tanto) , saben que siempre estoy de vacaciones en Junio. Pero Junio se acabó. Siempre se acaba. Alguien me dijo no hace mucho que empiezo comiéndome Junio y al final Junio se me come. Sin embargo, hoy es 1 de Julio, y es sábado. Normalmente (que yo recuerde), el 1 de Julio siempre estoy de muy mala leche, trabajando, reincorporándome. El primer día de Julio suele ser, en el mejor de los casos, horrible. Pero hoy no es así. Hoy es un regalo. Hoy es 1 de Julio y estoy escribiendo esto tranquilamente. Porque hoy es sábado y, aunque si lo examinamos fríamente, no es así, me siento cómo si tuviera dos días extra de vacaciones. Un verdadero regalo. Y me siento tan bien como Gardfield en la imagen.
Así que pienso disfrutar de estos dos días extra. Al fin y al cabo, no se recibe un regalo todos los días.
 
 
 
sábado 1 de julio de 2006
Un regalo