Shigatse
Shigatse se encuentra a 3,900 m. Aunque aquí ya se esta aclimatado a la altura y se soporta con toda normalidad. En esta población antiguamente tenia su base el Panchen Lama ya que anteriormente fue capital durante un breve periodo de tiempo del Tíbet.
El monasterio Tashilumpo junto a la cordillera del Drolma de tejados dorados y calles empedradas se fundo en 1447 por Genden Drup quien fue mas tarde el primer Dalai Lama.
Esta población ya se ve habitantes Chinos, estos suelen estar en las poblaciones con mas presencia de turistas. Aquí ya aparecen tiendas, supermercados, restaurantes y hoteles no solo tibetanos . De todos modos después de la experiencia prefiero un hotel o restaurante Tibetano. Estos son mas limpios y atienden mejor al visitante. Los Chinos están quitandoles a estos lo que es suyo, y la gran diferencia es que son muy sucios, los precios tanto de los productos de supermercados como de hoteles y restaurante son muchos mas caros y el trato es de prepotencia.
Algo que llama la atención es que los Tibetanos jamas compran nada a los Chinos, y viceversa , esta todo muy diferenciado. Pero si hay algo por lo que prefiero entrar en un lugar que sea Tibetano es por lo sucio y asquerosos que son los Chinos. Estar en un restaurante y ver como escupen delante de ti sin respetar que estas comiendo es algo que no se puede tolerar .
Otra situación que llama mucho la atención es ver como el dominio de estos sobre el pueblo Tibetano lo percibe el extranjero en todo momento, desde la gran cantidad de controles que se han de pasar en todo el trayecto, hasta en la misma presencia militar que se encuentra en cualquier población, Aquí ocurrió algo que ademas es incomprensible en los tiempos actuales, y mas teniendo en cuenta que ellos viven de la presencia de los turistas en Tíbet. Ocurrió que por la noche en la ciudad hubo un festival Tibetano, allí en la plaza que esta enfrente del magnifico monasterio Tashilumpo, desde las tres de la tarde se fue concentrando familias enteras, estas se sentaban en el suelo formando corros que alegraban con bebidas y comidas típicas. Lo cierto es que no sabíamos que se iba a celebrar ese festival, allí en medio de la plaza una pantalla gigante rodeada de sillas daba testimonio de que algún acontecimiento tendría lugar, así que deducimos que seria cine al aire libre, ademas de que el cine es muy popular en este país, se forman grandes colas los fines de semana para ver las películas de Bolliwood. Mas tarde supimos que era un festival Tibetano que tenia lugar por estas fechas, la sorpresa fue que cuando faltaba media hora para su comienzo, un cordón de militares Chinos rodeo toda la plaza y no dejo a ningún extranjero no solo entrar a la plaza sino ademas presenciar el festival, con un trato agresivo se nos aparto de forma contundente.
Es evidente que temen, ¿ y que han de temer, que los extranjeros digan que son invasores y que han invadido un país, pero que no los tienen sumisos?. Los Tibetanos pasan absolutamente de los Chinos de su presencia ,tanto civil como militar, en esa misma noche se reían de los soldados que estaban acordonando el lugar para que los extranjeros no presenciaran su festival.
En la calle se ve claramente que ellos hacen su vida, y que si quieren quitarle lo que deseen que se lo lleven pero solo se arrodillan ante su Buda y no les tienen miedo para nada, aun sin chillar ni pedirlo, en su interior en su espíritu esta el recuperar su país, y con la esperanza que da el saber que la justicia es divina , ellos, esperan y su paciencia les dice que el Dalai Lama volverá y que ellos recuperaran su identidad, por muchos Chinos que lleguen y que abran sus comercios, manden y controlen con militares cada uno de sus pasos, e impidan la entrada de viajeros para que se comuniquen con ellos .
En sus caras se les nota esa seguridad de que este es su país y sin gritar, no es necesario decirlo, lo que es evidente no tiene que justificarse. Ellos hacen su vida, siguen con sus costumbres quieran o no los Chinos, y no dejan en ningún momento de hacer lo que para ellos es su vida y tradiciones. El contacto con el visitante es de humildad en sus caras de ve la bondad y la inocencia. En las de los Chinos lo contrario, estos van con soberbia no solo con los Tibetanos incluso con los visitantes, tratan a los demás con desprecio solo ven en el que les visita el dinero que pueden aportarle, solo se inclinan para que entres en sus locales.
Aquí los hoteles ya son de mas categoría ya no son guest house como en las dos poblaciones anteriores, así que ya dormimos en habitaciones “normales”, la visita al monasterio es lo mas representativo, pero hay un mercado nocturno en el que se vende recuerdos religiosos, ruedas de oración, inciensos y medicamentos que es una pasada visitarlo. Al lado del mercado esta el viejo barrio tibetano tradicional, con estrechas calles y muros encalados.