Kuala Lumpur
Llegue a Kuala Lumpur camino de Myanmar, desde Singapur. Tenia ganas de visitar las torres Petronas, aunque mi deseo es visitar con mas tiempo Malasia. Así que solo pase dos días y una noche en Kuala Lumpur, he de decir que la ciudad me ha parecido una maravilla, ademas todo en la actualidad gira en torno al complejo donde han construido las Petronas, este es un lugar de edificios modernos de la máxima actualidad arquitectónica, donde pretenden que sea esta capital una de las bases de Asia. El aeropuerto es uno de los mas grandes y hermosos del mundo. Malasia trata de quitar protagonismo a Singapur mas que a Hong Kong.
Pero he de decir que por mucho premio de formula 1, por muchas torres Petronas, por muchos edificios que quieran equipararlos a Hong Kong. Y que puedan construir los mas altos del mundo. Esta ciudad tiene un gran problema. Sus habitantes. Y escribo esto para poner en aviso a todo aquel que visite el país.
Ya en los hoteles el único trato que ofrecen es dependiendo del dinero que creen llevas. Si vas como turista en grupo, la atención es total ya que suponen que vienes a su país a dejar dinero. Si vas a tu aire solo eres alguien que merece para ellos desconfianza a no ser que seas alguien famoso. El servicio es pésimo en todos los conceptos, es tal la situación que si no dejas la tarjeta con un riesgo que ellos anticipan de 100 euros mínimo no dejan que comas nada en sus restaurantes si no lo pagas en efectivo. Sacan todo lo que tenga el mini bar y cualquier servicio que demandes a de ser pagando en el acto.
Es verdad que creese el ladrón que todos son de su condición. Otro ejemplo es que es el país que se ha de ir con mas cuidado al momento de pagar cualquier servicio. Algo tan frecuente como puede ser coger un taxi se ha de ir con muchísimo cuidado, son unos verdaderos piratas, hacen honor a lo de piratas Malayos. Es tal el grado de robar al visitante que cuando se viaja en el taxi se ha de pedir que pongan el taxímetro y aun así, van dando ellos con el dedo y adelantan un dólar a cada 2 minutos el taxímetro, si dices algo te montan un escandalo tal que ademas de tirarte a todo el que pase por la calle parar el trafico etc., la policía hace caso al taxista te hacen pagar lo que el quiere en ese momento y te dejan tirado en medio de la carretera.
Cuando se llega al aeropuerto (algo que ya sabe el gobierno) se ha de contratar el taxi en paradas oficiales así se saca un ticket y se paga el precio justo hasta el hotel de alojamiento, ya que si no se ha contratado de esta manera el servicio, te pueden cobrar tres veces su valor cualquiera de los cientos que se te acercan. No se debe nunca coger un taxi no oficial, ya que el peligro es muy alto, de robo, etc.
Se ha procurar llevar dinero en moneda pequeña, o sea al efectuar el cambio a su divisa, cuando se tenga que viajar en un taxi sobre todo llevar moneda de bajo valor, ya que si te han de proporcionar cambio te dicen que no tienen, y te recomiendan que esperes un momento que van a cambiar, te piden que salgas del vehículo y dado que el taxista hace lo propio, pues confías. Al salir del coche, el entra de nuevo y se marcha con el dinero. Si denuncias a cualquier policía como me ocurrió a mi, ademas de que estaba delante y lo presencio todo, te dicen que no entienden tu idioma y se marchan.
Y como digo es una pena ya que la ciudad es hermosa, y presenciar las torres Petronas, sobre todo de noche, una autentica maravilla. Un edificio con una altura de 1.453 pies, siendo de los edificios más altos del mundo, ha sido el símbolo para el crecimiento de Malasia durante las dos décadas pasadas. Debido a ello en la actualidad hay una profusión de rascacielos; algunos espejados y otros recubiertos con plateadas estrías de metal como indestructibles armaduras. Entre los edificios surcan las alturas a toda velocidad los trenes aéreos elevados sobre rieles a 20 metros del suelo. Las Torres Petronas se divisan desde toda la ciudad, junto a la torre de las telecomunicaciones. La extraña seducción que despiertan es innegable, pero resulta difícil juzgarlas desde el punto de vista estético. Términos terrenales como “bello” o “feo” carecen de significado ante la irrefutable contundencia de esta obra de concreto y acero. Las torres humillan a los mortales cuando éstos osan pararse a sus pies para mirarlas con el cuello exigido hasta el dolor. Pero esa pequeñez se invierte al subir al último piso y se observa la ciudad como a través de los ojos de un dios omnipotente que controla su reino cibernético.
A sus pies un lago enorme donde rodeado de unos jardines preciosos hacen un lugar de recreo y ocio para sus visitantes, una de las torres tiene unas cuantas plantas dedicadas al comercio y en los días festivos es un lugar donde toda la ciudad se reúne en torno al lago con las torres detrás iluminadas.
Caminando por la ciudad muy cerca de las torres esta el Chinatown, donde sus calles con letreros y restaurantes Chino hacen un lugar diferente y peculiar. Una de las características de Malasia es el multiculturalismo que se refleja en todos los aspectos de la vida: en la arquitectura, en la religión, en la forma de vestir y en las costumbres.
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