Esta corta edición poética recoge inspiraciones y vivencias plasmados en varios versos que aparecieron en forma suelta y esporádica en diversas publicaciones que formaban parte del quehacer latino en el noreste Atlántico de los Estados Unidos. Sin embargo varios de ellos fueron traducidos a otros idiomas, como el poema GRINGA que gustó a Guillermo Cabrera Infante, novelista cubano exilado en Londres del cual guardo su carta de felicitación, estos versos fueron traducidos al inglés y al portugués. Por otra parte, el poema CARNE DE MI CARNE junto con el cuento DE REGRESO AL OMBLIGO fueron traducidos al ruso por la profesora Elena Kolacheva, de la Universidad de Volgograd, URSS, mi colega y becaria Fulbright en Ramapo State University durante 1990.