Creencias: Agnósticos y ateos

 

Creer o no en que la vida continúa:


De acuerdo a la religión en que uno ha sido criado, en general la persona tiende a conservar sus creencias. Tiende a tener Fe en su religión, y quizás eso sea suficiente, como un atajo, como un llegar directamente a la Verdad sin tantas vueltas, sin importar tanto el detalle, la forma, los nombres de esa Verdad, sino el sentir que es así.


Pero también sucede que las circunstancias de la vida muchas veces presentan nuevas preguntas, dudas... A veces no alcanza la Fe que enseña una religión determinada, o no se tiene la suerte de sentir una Fe espontánea en que exista “algo más”. Muchas veces se escucha la frase “Felices los que creen sin ver”. Probabemente esto sea verdad. Exista o no una vida después de esta, quizas sea mucho mas agradable sentir, creer, que la vida continúa a no estar tan seguro de ello.


Sin embargo, a veces sorprende escuchar lo contrario de boca de gente que cree en que la muerte no es el fin de la existencia. Tambien la certeza de la inmortalidad puede provocar una gran angustia.


En general, quizás por un instinto de supervivencia y de amor a sus semejantes, a la mayoría de la gente le gustaría, desearía, que la vida no se termine con la muerte del cuerpo, por eso busca signos que le den esperanza y que le hagan sentir de verdad que es así.



Sentimiento vs. Razon ?


Hay una tendencia entre los que creen en “algo mas” a considerar que el motivo que lleva a una persona a no estar seguro o no creer en otra vida es un motivo “racional”, como una elección.


Para los que tienen Fe en que la vida continúa, quizás sea bastante incomprensible lo que un ateo o agnóstico pueda sentir. Se confunde la idea de Sentimiento con la de Pensamiento, se cree que es algo que la persona puede “decidir sentir”, casi como si se tratara de un argumento.


Se puede hacer un paralelismo con el enamoramiento: No porque a una persona le digan que se tiene que enamorar de otra, va a nacer un sentimiento de amor en ella. No parece ser una cuestión de voluntad, de desear que asi sea y la persona tiene Fe o se Enamora. El creer o no creer en el “mas allá” probablemente sea mas algo que se siente o no se siente, independientemente de todos los razonamientos que se puedan hacer alrededor de ello.


Todos “creen” en algo:


Usualmente se les llama “creyentes” a los que creen que la vida continúa después de la muerte, a los que creen que existe “algo más”. Y se generaliza diciendo que el ateo es el que “no cree en nada”. Con esto se pierde a veces la noción de que el que cree en que la vida termina con la muerte, tiene también una “creencia”, cree en eso, o como el agnóstico, que cree que no hay tanta seguridad para afirmar lo uno o lo otro.


Ahora, así como no es fácil dilucidar porque uno se enamora de una persona u otra, que “ingredientes” de sentimientos, pensamientos, atracciones, se combinan para que esto suceda, tampoco es sencillo entender porque uno se “enamora” de una creencia u otra.


Asi como hay gente que se enamora a primera vista, tambien hay otros que lo hacen solo despues de conocer realmente a la otra persona (“conocer” con el corazon, con los sentidos, con nuestro entendimiento). No hay un sistema “mejor que el otro”, solo son dos caminos distintos, y en los dos podemos encontrar el amor o equivocarnos.


En el tema de las creencias, quizás por la educación, la sociedad, la época en que vivimos, a veces se ve como algo negativo o imposible el tratar de acercarse un poco más a la Verdad (sea la que sea) por otro medio que no sea la Fe lisa y llana.

(No perdamos de vista que en general cuando se habla de Fe, se habla de la Fe en los que creen en “algo mas”, no se habla, ni se concibe a veces la idea, de la Fe que cada uno siente en su interior, de la Fe que cada uno tiene en sus propias creencias.)


A veces la gente se cierra en su propia Fe. Ya sea en su Fe en una vida futura con determinadas “formas”, o en su Fe en que la vida se termina aca.


El Sentido de la Vida:


Si el morir es morir realmente, quizás nuestra vida no tenga mas sentido que el que podamos encontrar en esta existencia...Tratar de ser lo mas felices que podamos, hacer felices a los que queremos, tratar de ser útiles a la humanidad, mejorarnos, crecer, para sentirnos bien, para disfrutar de una forma elevada esta vida terrestre...y luego morir, dejando atrás de nosotros una marca lo mas positiva posible en el resto de la gente, del ambiente, de la naturaleza que nos rodea...


La otra posibilidad es que exista “otra cosa”...llamémosle Dios, espíritus, almas, plan, etc

En este caso, la responsabilidad es realmente mucho mayor. Ya no sería esta vida “toda la vida” sino que sería una “etapa de nuestra existencia”. Podría haber un “Plan de Vida” , un propósito para el cual estamos encarnados.

Si fuera así, también estaríamos conviviendo con otros seres, mas o menos evolucionados que nosotros, con la única diferencia básica de que estos seres no tendrían el cuerpo físico y nosotros si (seres que han vivido en la tierra, y también ángeles o guías). También podríamos pensar que hay algo realmente superior, una fuerza de amor, una energía, un Dios, un plan universal.


Resumiendo, se lo puede presentar asi: O no hay nada de nada, o hay todo un mundo paralelo. Es dificil saber cual de las dos opciones básicas será la Verdad.


En qué creen los agnósticos y ateos:


Al considerar al ateo o agnóstico como un ser que no reconoce la seguridad de la existencia de un Ser superior o Dios, algunos creen que la persona es soberbia, que se cree que es lo “máximo” dentro de la escala de seres vivos, que por no tener una creencia en otra vida, en esta vida se podría “hacer cualquier cosa” total no importaría...


Veamos una posible explicación de lo que puede un ateo o agnóstico sentir realmente: (lo que sigue es solo un ejemplo, cada persona tiene distintas creencias individuales, esto no quiere decir que todos los ateos o agnósticos vean las cosas de esta manera)


El cuestionar las creencias, generalmente religiosas, transmitidas en la infancia por los padres o educadores, provoca un doble sufrimiento:

El primero: Sentirse excluido o alejado de alguna manera de su grupo (padres, familia, sociedad).

El segundo: Sentir que la continuidad de la vida es una ilusión originada en un profundo y humano deseo. Al fin de cuentas el ser humano es un animal cuya inteligencia ha evolucionado lo suficiente como para ser consciente de su propia e inevitable muerte. El sentimiento es que se va a morir realmente, que nuestros seres queridos que han muerto no están en ningún lado, y que toda la gente, los seres vivos, que queremos, y vemos vivos hoy, en el futuro van a morir todos. (Miremos alrededor: En 100 años por ejemplo, casi todo lo que vemos hoy en pié, va a estar muerto, salvo algunos árboles). Casi insoportable el sentimiento.


Se le suma a ello la sensación de desamparo, de falta de protección, no hay la seguridad de un Dios bueno que cuide a la humanidad, el sentimiento es de soledad, no como seres superiores de la creación, sino como pequeñísimos seres dentro de un Universo dificil de entender desde la perspectiva y posibilidad de comprensión humanas, rodeados de otros seres con vida, plantas y animales, iguales en importancia a nosotros, iguales de mortales que nosotros, solo que con un poco menos de inteligencia.


Ante este escenario, el ateo o agnóstico siente que es casi una consecuencia que la humanidad se ilusione, se imagine otra realidad, que sueñe con una vida futura, un alma separada del cuerpo.

Esto no implica que la imaginación se corresponda o no con la Verdad. La Verdad de como funciona esto, debe ser Verdad independientemente de lo que pueda surgir de la necesidad del hombre, de sus sentimientos positivos o negativos, de que crea o no crea en que existe “algo más”.


Para expresarlo de otra manera con el ejemplo de Dios: Si hay un Dios, va a haber un Dios nos demos o no nos demos cuenta de que existe.

Y por el contrario, si no hay un Dios, no va a empezar a existir por el hecho de que sea una necesidad humana.


Podemos afirmar que en general el ateo o agnóstico no duda de la existencia en una vida futura porque “no quiere creer” en ello. Al ver la reaidad desde su posible óptica, encontramos que si dependiera de la voluntad y el deseo, lo mas probable es que no existirían estas creencias.

Cuanto mas fácil les sería creer las historias que cuentan las religiones, rendirse, entregarse, confiados, a la creencia con la cual en general fueron educados. No pensar, no preguntarse nada, no dejar espacio para ningún sentimiento de duda.


Distintos caminos hacia un mayor entendimiento:


Si no existe otra vida, algunos vivirán esta vida más conscientes de la realidad de la existencia que otros.


Si existe la continuidad de la vida después de la muerte, la Fe en ella como dijimos al principio, es un atajo, y todas las dudas y rodeos aparentemente no tendrían sentido. Probablemente, si este es el caso, los que tienen Fe ya han llegado a un mayor entendimiento y esperan allí a los que aún se debaten en lo que ellos ven como confusión u oscuridad.

Si existe algo, es posible que haya motivos para que no todos transiten por los mismos caminos, quizás en un camino mas largo y complicado también haya mas posibilidades de evolucionar.


Ahora, pensemos en que quizás no haya UN solo camino correcto. La humanidad no tendría que concentrarse tanto en combatir las diferencias en sus creencias, sino en buscar un mayor compromiso con los ideales que lleven a cada uno a ser una mejor persona, para su propio beneficio, para el de su grupo cercano -familiares-amigos-, para la propia humanidad y para todo el resto de los seres vivos. Quizás cada persona deba encontrar su huella, su senda personal, respetando las de los otros.



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