Diga lo que diga Einstein quien, de cuando en cuando, soltaba alguna que otra boutade, algo hay que hacer para salir de este nirvana especial en el que nos aburrimos los aburridos sempiternos. Tras no pocos avatares, derivados de mi condición de autodidacta en esto de la informática, he conseguido mi propósito de disponer de un dominio en internet cuya dirección sólo contenga el nombre de Buhogris. Al que he redireccionado la página de mi ya “famoso” Blog del Búho, una de mis estrategias para no aburrirme. Aunque tengo otras, algunas lúdicas y otras no tanto pero que, al menos, me han dejado ganarme la vida dignamente. Todas ellas aparecen en sucesivas páginas.